jueves, 9 de abril de 2026 abril 09, 2026

Museo de la Cal

Muestra Fotográfica


EXPOSICIÓN DIGITAL

Paisajes de La Calera

Una mirada profunda a través del lente de Gustavo Restivo




sábado, 6 de enero de 2024 enero 06, 2024

Intacta ilusión

 



En noches de enero, la magia persiste,                                     los Reyes Magos en el alma subsisten.                          adultos somos pero la ilusión perdura,                                 como niños, aguardamos con ternura.


En la epifanía, sueños se despiertan,                              cual estrellas en el cielo que parpadean.                             Tres sabios reyes, guiados por estrella,                                  dejan en nuestras almas su huella.


En la quietud se la noche, esperamos,                                 la visita regia que nos emociona.                                   El asombro late en corazones grandes,                                       la infancia vive en nuestros instantes.


Regalos de sueños, risas y anhelos,                                     los reyes magos despiertan destellos,                           aunque adultos seamos en este andar,                                   la magia eterna nos hace soñar.


sábado, 23 de diciembre de 2023 diciembre 23, 2023

El camino de quien emigra

 


Gustavo Restivo

En un rincón del mundo, en una ciudad deshumanizada y asfixiada por el concreto, habitaba alguien cuya identidad se fundía con el asfalto. Su corazón latía con fuerza mientras se preparaba para emprender un viaje hacia lo desconocido. En su mirada se reflejaba el temor de abandonar la tierra natal y la incertidumbre de estar ante las puertas de un horizonte indescifrable.

A medida que recorría los senderos polvorientos de la vida, se topó con esas líneas imaginarias: fronteras trazadas por quienes, ante la falta de sueños, intentan enjaular la libertad. Cruzar los límites del terruño —y los del propio miedo— requería un valor vital. Sus pocas pertenencias eran todo su equipaje, cargando con la esperanza de un futuro venturoso, pero también con el fardo pesado de la duda. A menudo, la angustia asomaba al imaginar lo que vendría.

En la travesía, surgió el desconsuelo al notar que la condición de emigrante era, en ocasiones, aprovechada por almas insensibles. Las lágrimas caían silenciosas por las noches ante el recuerdo de esa total desprotección frente a la adversidad, sin poder ocultar la fragilidad ante la injusticia. Los labios palidecían al apretarlos, reprimiendo un deseo de gritar a los cuatro vientos, un pedido de auxilio que se ahogaba en la garganta.

En esos instantes de flaqueza, brotaba la intriga de si esos caminos polvorientos serían realmente certeros o si solo sembraban dudas para poner a prueba a quien los transitara. Era el momento de mayor debilidad, sintiendo un titubeo ante un gigante que obligaba a dudar en cada paso, hasta el punto de que los sueños de bienestar comenzaban a tambalearse.

A pesar de las adversidades, la fuerza siempre surgía desde el interior. Cada amanecer indicaba que se había sorteado otra noche de zozobra, renovando la determinación de hallar un lugar en el mundo. El destino era ese: un pequeño pueblo de montaña, rodeado de líneas ondulantes y una infinita diversidad de verdes. Mientras el sol se ponía en tierras lejanas, se aprendía a resistir, a enfrentar los desafíos y a tejer historias de esperanza en medio del desamparo.

Si tan solo supieras las cargas que se llevan en un viaje hacia lo incierto, descubrirías que cada paso empapado de dudas está marcado por el coraje de encontrar un sitio al que llamar hogar.

Si tan solo conocieras las miserias humanas que acechan en el mundo, como aves de rapiña que observan a la distancia para abalanzarse sobre un alma desfallecida, tus propias penas se empequeñecerían. Esas miserias son dispares: una ya no tiene nada que perder porque lo ha jugado todo; la otra arrebata, sostenida por la avaricia, buscando extraer hasta la última gota de aliento ajeno.

Si supieras las batallas que hubo que librar, tanto las externas como las del alma, verías a un auténtico espíritu guerrero con la espada en mano en busca de su libertad. Si tan solo comprendieras esto, sentirías respeto por esa voluntad indomable que no se rinde ante las fronteras, mientras tú observas desde la distancia y la comodidad de tu tierra.

viernes, 15 de diciembre de 2023 diciembre 15, 2023

Vivir del cuento




A veces fantaseo con escenas absurdas. En una de ellas me imagino en una oficina del INEM, cubriendo los impresos necesarios para cobrar el paro. La funcionaria teclea con la mirada clavada en la pantalla de su ordenador. Pienso en que me gusta más el sonido de los teclados mecánicos, porque evocan al de las máquinas de escribir, y que no soy capaz de trabajar con una sola pantalla. Le dedico bastante tiempo mental a la cHay cierta tendencia desde el propio sector a echarnos un poquito de tierra por encima, como si el hecho de simular que no existimos nos hiciese desaparecer. Más todavía si escribes en idiomas diferentes al castellano, más todavía si eres autora en lugar de autor, y más todavía si la mayor parte de tu producción es de libros infantiles y juveniles. Entonces, directamente pasas a la categoría de escritora espectro. ¿Existes o eres un producto de tu propia imaginación? Llevo más de diez años cotizando en el Régimen de Autónomos. El mismo tiempo que llevo viviendo en exclusiva de los libros y de la actividad literaria. Escribo en gallego y desde ese idioma me traducen a otras lenguas. ¿Cómo lo he conseguido? Entregando mi vida a la literatura. Dejando mi carrera como abogada y dedicando toda mi jornada laboral a los libros. Esta es la primera barrera que hay que superar. No sé cómo se puede ser escritora profesional teniendo otro puesto de trabajo al que tienes que dedicarle siete u ocho horas diarias. Si no produces libros, no puedes vivir de los libros, y esto requiere una cantidad de tiempo ingente. Parece una obviedad, pero no lo es. He oído comentarios de todos los colores acerca de esta cuestión.

Siempre me chirría la defensa de que el arte, cuando se convierte en trabajo, pierde el sentido y la esencia, como si el hecho de monetizar una obra fuese algo sucio, que transforma una cosa bella en algo mediocre

Siempre me chirría la defensa de que el arte, cuando se convierte en trabajo, pierde el sentido y la esencia, como si el hecho de monetizar una obra fuese algo sucio, que transforma una cosa bella en algo mediocre. Díganle esto a Laura Gallego o a Stephen King mirándoles a los ojos. Díganselo a Nando López o a Julia Donaldson. Díganselo a Kae Tempest o a Yolanda Castaño. “Es que ellas no viven de la poesía, viven de la actividad literaria que genera la poesía”, escucho esas voces replicando, las mismas que ponen sobre la mesa el argumento de que una cosa es vivir de los derechos de autoría y otra distinta de las actividades que existen alrededor del hecho literario: los talleres, los recitales, las charlas y conferencias… Nunca he oído a nadie argumentar que un médico tiene una consulta privada, o que imparte conferencias en congresos, como una mácula para poner en entredicho que vive de la Medicina. Pero escucho continuamente la coletilla “vive de los libros pero porque da charlas”. Como si esto redujese a las escritoras y escritores profesionales a una especie de subcategoría, por debajo de la otra. ¿Y cuál es la otra? Pues no lo sé, porque no conozco a ningún escritor que no haya impartido charlas. Es precioso compartir tu trabajo con el público, recibir feedback, tener la oportunidad de hablar de tu obra y, por qué no, conocer el mundo gracias a tus obras.

También me han dicho no en pocas ocasiones que vivo de los libros porque escribo obras infantiles y juveniles que se leen en los colegios. “Y claro, así es más fácil”. Hay que aclarar que fácil no es jamás, escribas lo que escribas. Existen más autoras y autores en España que viven de los libros para público adulto que autoras y autores que viven de libros infantiles y juveniles. Esta es la primera realidad. La segunda, es que la literatura infantil y juvenil es tan apasionante como poco visible en los medios. Salvo excepciones, se le dedica espacio en Navidades y poco más. Por eso, cuando sucede un milagro como que la saga Anna Kadabra, de Pedro Mañas y David Sierra acabe de superar el millón de ejemplares vendidos en tres años, lo celebramos emocionados de corazón y nos rendimos a su éxito. Hay una tendencia bastante fea a mirarnos por encima del hombro a quienes escribimos literatura infantil y juvenil, como si los libros que se leen en escuelas e institutos fuesen armas de un sistema que nos convierte en privilegiados. No se critica que se lean los clásicos, pero ¡ay del autor que se atreva a entrar en el sistema escolar! “Es que has escrito esta novela para vender libros”, me han acusado de esto en alguna ocasión. Perdone usted por cometer ese delito. Mejor los escribo mal, y así se quedan condenados para siempre en un almacén hasta su destrucción. Además, ¡como si tuviésemos la fórmula infalible para que esto suceda! Esto consiste básicamente en talento, instinto y algo de fortuna. El resto es ruido, bastante molesto, por cierto.

Es que has escrito esta novela para vender libros, me han acusado de esto en alguna ocasión. Perdone usted por cometer ese delito. Mejor los escribo mal, y así se quedan condenados para siempre en un almacén hasta su destrucción

La tercera cuestión a la que me quiero referir es que las escritoras tenemos la autoría aproximada del 37% de libros que se publican en el Estado español. Esto reduce nuestras oportunidades de manera significativa con respecto a las de los autores. ¿Por qué? Porque el tiempo del que disponemos para escribir es menor, porque la esfera de los cuidados sigue teniendo en esta sociedad una distribución poco equitativa, porque el síndrome de la impostora nos castiga de una forma mucho más severa… Publicamos menos libros, ganamos menos premios, estamos menos presentes en las Reales Academias. Es por ello que cuando una autora despega con fuerza y puede sostenerse de la venta de sus libros, la proeza es mayor. Y esto no es una opinión, es un hecho. La profesionalización tiene muchas caras. La más perversa es la de la desigualdad, pero existen otras.

Conversación ficticia con la funcionaria: “¿Su último puesto de trabajo?”. “Escritora”, susurraría yo, tan bajito que le costaría entenderme. “Perdone, no le he entendido”. “Escritora”, repetiría un poco más alto, mirándola a los ojos y esperando su reacción: “¿Escritora de qué?”. En ese momento, yo respiraría hondo y me armaría de valor para decirle: “¿Acaso importa eso? ¿Van a tener ustedes un puesto disponible para una autora de libros infantiles? ¿De narrativa para público adulto? ¿Tendrán quizás una vacante para una poeta?”.

Si ser una profesional de la escritura implica perder el pudor a enfrentarte a este tipo de fantasmas, esa prueba todavía no la he superado. Pero sí muchas otras. He escuchado tantas veces la pregunta de “¿pero se puede vivir de los libros?”, que tengo disponible toda una batería de respuestas. Una de mis favoritas es “¿A usted qué le parece?”. Aquí el otro interlocutor suele titubear. Normalmente, confiesa: “A mí me parece que no”. Entonces, sonrío triunfante y sentencio: “Pues se equivoca”. Es curioso, pero la mayoría de opiniones acerca de si se puede vivir de los libros son esgrimidas por personas que no viven de los libros, como si les llegasen nuestras liquidaciones a sus domicilios por error. ¿Por qué no nos preguntan directamente a nosotras? No somos tantas en España.

Nos devora la burocracia y, como le pasaba a Momo, hay ladrones de tiempo por todas partes. Necesitas un máster en FACe [Facturas Electrónicas], recitar de memoria las exenciones del IVA, una asesoría contable, una agencia literaria, otra para derechos audiovisuales, una persona de confianza que lleve tu agenda y, al mismo tiempo, un estado de calma apropiado para escribir.

“¿Y cómo te inspiras?”. Esta es quizás la pregunta que más veces nos formulan en nuestra carrera. Yo no sé qué es inspirarse. Yo sé lo que es crear una infraestructura que me sostenga y disponer de horas cada día para entregarme al oficio de escribir. La inspiración es el oficio en sí mismo. “Pero pagas facturas”. Claro, por eso me ofendo cuando me invitan a un sitio a “promocionarme” porque no se contempla una remuneración. Hay una norma que rompo solo cuando yo decido: salir de casa y restarle tiempo a la lectura y escritura diaria no puede costarte dinero. No puedo aceptar desplazarme a otra ciudad para hablar de mis libros “y promocionarme” cuando este hecho implica una pérdida económica. Y para esto hay que ser asertiva, aprender a decir que no y hacer mucha pedagogía. Una escritora que no escribe no es una escritora. Los ladrones de tiempo son el enemigo. Esta frase que llevo grabada a fuego podría ir acompañada de otra. He escuchado tantos argumentos y cábalas sobre cómo vivir de los libros que me atrevo a reducirlo a una frase: si eres narradora, para vivir de los libros lo que hay que hacer es vender libros. 

 

domingo, 19 de noviembre de 2023 noviembre 19, 2023

Gabriel García Marquez: el poema que por error le adjudicaron.



 Hoy compartiré una historia única, una historia entre el más grande de la literatura de habla hispana y un artista llamado Johnny Welch.


¿Quién es Johnny Welch?  Originario de la ciudad de México, Johnny Welch es Licenciado en Derecho con Maestría en Criminología. Dentro del medio artístico, JOHNNY, como humorista y ventrílocuo, ha dado vida a más de veinte personajes que de modo alternado se presentan en sus actuaciones, sobresaliendo DON MOFLES, personaje fresco, ocurrente y divertido que ofrece una faceta original al humor.

Considerado dentro de los Estados Unidos, como uno de los ventrílocuos más importantes de habla hispana, Johnny Welch obtuvo en Cincinati, el “Distant Voice Award”, premio mundial otorgado a la habilidad y originalidad del artista.

Johnny Welch ha actuado al lado de grandes luminarias y desarrolló una prolífica carrera en el teatro, en el mundo de la discografía y en la literatura.



Como escritor, Johnny Welch y Don Mofles, compartieron crédito en el libro Lo que me ha enseñado la vida “, con un sobresaliente tiraje de copias vendidas y cuyo poema La Marioneta “, erróneamente atribuido a Gabriel García Márquez, ha dado la vuelta al mundo. En junio del año 2001 Johnny Welch recibió en su casa a Gabriel Garcia Márquez para conversar acerca del famoso poema que los había unido. En una tarde salpicada de humor y de sensibilidad, el Premio Nobel le comunicó al ventrílocuo que “La Marioneta” había sido traducida a varios idiomas.




LA MARIONETA:

Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalos...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...

No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

martes, 14 de noviembre de 2023 noviembre 14, 2023

Reflexión

domingo, 12 de noviembre de 2023 noviembre 12, 2023

Eloy Tizón: «El exceso de imágenes y de información nos anestesia»

 


jueves, 9 de noviembre de 2023 noviembre 09, 2023

Libros como ventanas. Literatura en contexto de encierro

 Se estrena “Somos poesía”, un podcast del sitio Identidades realizado a partir de talleres de literatura y expresión que se desarrollan en contextos de encierro.

El Ministerio de Cultura estrena “Somos poesía”, un podcast del sitio Identidades, realizado en articulación con la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, a partir de talleres de literatura y expresión que se desarrollan en contextos de encierro. Es en el marco del Proyecto Bartolo, en los Complejos Penitenciarios Federales IV y VII de Ezeiza y la Unidad 24 de Marcos Paz". Diez poetas le ponen voz a sus propios versos y se vuelven sonoros, atravesados por músicas y silencios: Magaly, Santino, Ariana, Antonella, Camila, Mónica, Naiara, Martina, Marianela, Mariana, Ludmila, Nicole, Juli, Brisa y Liz. Escuchá el podcast aquí

Más de 60 personas (personas gestantes y mujeres que viven con sus hijos/as, niños y niñas y jóvenes adultas y adultos) forman parte de este espacio semanal que se desarrolla desde mediados del año 2022 hasta la actualidad. Encuentros en los que se comparten lecturas de diversos géneros: poemas, libros álbum, cuentos, microficción. Y, mediante diversos disparadores lúdicos, se apunta a la escritura espontánea y creativa de quienes participan. Un espacio para jugar con las palabras y fortalecer vínculos a través de ellas.

Leyendo poesía con Jóvenes, Complejo Penitenciario Federal IV (CPF IV) de Ezeiza

Experiencia en Ezeiza - Sector de Alojamiento para Personas Embarazadas y/o con Niñas/os en el CPF VII y Jóvenes Adultas/os en el Complejo Penitenciario Federal IV

Generar otro tiempo en este tiempo es, en palabras de la escritora Graciela Montes, uno de los principales objetivos del Taller de literatura y expresión, la vinculación a través de los libros, los relatos y las palabras. Un espacio donde la palabra poética invita a mirar lo que nos rodea de una manera distinta.

Poema colectivo creado a modo de “cadáver exquisito” con dibujos disparadores en el Complejo Penitenciario Federal VII - Ezeiza

El personal del Complejo Penitenciario también participó de la actividad que, de esa manera, genera un espacio de vinculación entre las mujeres y el personal que está a diario con ellas.

Taller personal penitenciario del Complejo Complejo Penitenciario Federal VII - EZEIZA

“Es un momento de reflexión muy lindo y enriquecedor, donde las chicas comparten experiencias. Se van felices y renovadas”, comenta María del Valle, profesora de Educación Física del Complejo Penitenciario Federal VII .

“El espacio de taller permite a las internas contar con la posibilidad de poner palabras a cuestiones que les son significativas. Les abre un mundo de posibilidades simbólicas que oxigena su cotidianeidad. Es una propuesta fundamental por el impacto positivo que vemos en las internas.”, agrega la licenciada Jimena Fernández, trabajadora social de la Sección Niñez del Complejo Penitenciario Federal VII.

Las propuestas se fueron adaptando a las necesidades y deseos de las mujeres. En el Sector de Alojamiento para Personas Embarazadas y/o con Niñas/os de Madres, por ejemplo, surgieron las ganas de compartir lecturas que ellas pudieran, después, compartir con sus hijos e hijas. Así fue cómo se incorporaron libros y canciones de las que ellas pudieran apropiarse.

“Maestra, nos gustaría hacer cosas para poder jugar con nuestros hijos.”, fue el pedido de Daiana. A partir de eso, en los encuentros compartimos libros que dispararon propuestas artísticas con materiales reciclables. Hicimos máscaras, cartas, monstruos para armar, con cajas, palitos, témperas, entre otros materiales.

“Ahora, después de jugar, me gustan más los libros”, cuenta Raquel después de participar del taller.

En el CPF IV con jóvenes adultas/os, la poesía fue la protagonista. La mesa del taller se llenó viernes a viernes de libros de poesía de diversos autores y autoras argentinas que las chicas y chicos leían con fruición y donde compartían las que más las interpelaba.

“Nunca había leído poesía así… que me hable a mí”, cuenta Moni.

Jugando con palabras

“Me hace bien escribir… como que saco algo que me hace sentir mejor”, cuenta Naiara. La lectura de sus poemas fue grabada y como resultado se generó “Somos Poesía”. Un podcast donde quienes participan comparten y leen sus producciones.

Experiencia en Marcos Paz - Jóvenes Adultos - Unidad 24 del Servicio Penitenciario Federal

“Es un espacio donde charlamos, leemos, jugamos, escribimos y somos creativos”, así definieron Mauro y Nahuel el espacio del taller a nuevos compañeros que se sumaban.

Publicación casera con relatos de los jóvenes adultos de Marcos Paz

El juego, la primera vía de aprendizaje en la infancia facilita la posibilidad de relacionarse y generar terreno fértil para la imaginación y la creatividad.

Con historias y relatos inventados se le dio forma a una publicación casera que forma parte de la biblioteca de la Unidad. “Maestra, esto quedó re cheto”, resumió Gonzalo después de leer las producciones del otro pabellón y de sus compañeros.

Arte en Contexto de Encierro

Es un programa de la Dirección Nacional de Diversidad y Cultura Comunitaria, Secretaría de Gestión Cultural, que desarrolla cursos y actividades artísticas en distintos espacios atravesados por condiciones de aislamiento (penales, centros de rehabilitación, institutos de menores y hospitales), para propiciar el acceso a los derechos culturales y la igualdad de oportunidades.

Fuente Ministerio de Cultura de la Nación

martes, 7 de noviembre de 2023 noviembre 07, 2023

Puede el Cómic en el Género de la Novela Reemplazar las Letras?

Por Gustavo Restivo


El mundo de la literatura es vasto y diverso, con géneros que van desde la ciencia ficción hasta la poesía y todo lo que hay en medio. Pero, ¿qué sucede cuando se mezclan dos formas de arte aparentemente distintas, como las novelas y los cómics? A lo largo de los años, el cómic ha demostrado ser una poderosa forma de narración visual y ha ganado un lugar importante en el mundo de la literatura. En este artículo, exploraremos si el cómic, en el género de la novela, tiene el potencial de reemplazar las letras y cómo esta hibridación puede afectar la forma en que contamos historias.

La Fuerza Visual del Cómic:

Una de las características distintivas de los cómics es su capacidad para contar historias a través de imágenes. Las ilustraciones, dibujos y viñetas ofrecen una experiencia visual única que puede aportar profundidad y emoción a la narrativa. Esto plantea la pregunta: ¿puede la fuerza visual del cómic reemplazar la necesidad de las palabras en una novela?

Los cómics son capaces de transmitir emociones, contextos y detalles de una manera que las palabras solas no pueden. Los artistas pueden jugar con la perspectiva, el color y la composición para guiar la atención del lector y crear atmósferas únicas. Esto significa que, en algunos casos, las imágenes pueden ser igual de efectivas o incluso más poderosas que las descripciones textuales.


La Combinación de Elementos Narrativos:

Un cómic no es solo una sucesión de imágenes; también incorpora diálogos, globos de texto y narración. Esta combinación de elementos narrativos permite una mayor riqueza en la historia, ya que puede aprovechar tanto la fuerza visual como la potencia de las palabras. Los cómics pueden presentar la narrativa de una manera que sea más accesible y atractiva para ciertos lectores.

Explorando Nuevos Enfoques Narrativos:

Los cómics en el género de la novela también pueden explorar nuevas formas de contar historias. La disposición de las viñetas, el uso de simbolismo visual y la estructura de la página pueden desafiar las convenciones literarias tradicionales. Esto puede resultar en una experiencia de lectura única y enriquecedora.


Limitaciones y Desafíos:

Aunque los cómics pueden ser una forma poderosa de contar historias, también tienen limitaciones. Algunas historias complejas pueden requerir más texto para una comprensión completa, y no todas las historias se prestan a la narración visual. Además, existe el riesgo de que las imágenes puedan limitar la imaginación del lector en comparación con la literatura puramente textual.


Conclusión

En última instancia, la pregunta de si el cómic puede reemplazar las letras en el género de la novela no tiene una respuesta definitiva. Los cómics ofrecen una perspectiva única y valiosa en la narración, pero no son un reemplazo absoluto de las palabras. En cambio, esta combinación de elementos visuales y textuales puede enriquecer el mundo de la literatura al ofrecer una variedad de formas de contar historias. La evolución de la literatura hacia la hibridación con otras formas de arte, como los cómics, es un emocionante desarrollo que continúa desafiando nuestras nociones tradicionales de cómo se cuentan las historias. En última instancia, es el lector quien decide qué tipo de narración le atrae más y cómo desea experimentar el mundo de la literatura.

lunes, 6 de noviembre de 2023 noviembre 06, 2023

Las claves del éxito de la novela gráfica basada en libros contemporáneos, según sus ilustradores


Por qué la novela gráfica basada en libros contemporáneos exitosos atrae a los jóvenes, según editores y expertos

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Ida Vitale, referente de la literatura latinoamericana

 


La poeta, traductora y crítica literaria uruguaya Ida Vitale cumple 100 años y celebramos su aniversario a través de su vida y obra. Ganadora del Premio Cervantes 2018 y perteneciente a la llamada "Generación del 45".



Un día como hoy pero hace cien años nacía en Montevideo Ida Vitale, poeta y escritora uruguaya perteneciente a la "Generación del 45", integrada por exponentes uruguayos como Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Idea Vilariño y Carlos Maggi, entre otros. Estudió Humanidades en su país con el maestro José Bergamín y Juan Ramón Jiménez la incluyó en una presentación de jóvenes poetas en Buenos Aires. Ejerció como profesora de literatura hasta 1973 y fue colaboradora del semanario Marcha y directora de la sección literaria del diario Época. Además fue codirectora de la revista Clinamen e integró la dirección de la revista Maldoror. Tras el golpe de Estado de 1973 en Uruguay se exilió en México, donde conoció a Octavio Paz, que la integró al comité asesor de la revista Vuelta.

Además de participar en la fundación del semanario Uno más Uno, empezó a cultivar el ensayo y la crítica como así también a participar en diversas conferencias. En 1989 se trasladó a Austin, Texas, Estados Unidos, junto a su marido, el poeta Enrique Fierro. Permaneció allí hasta el fallecimiento de su compañero, cuando regresó a Montevideo. Desde los años cincuenta, Ida Vitale ha publicado poesía y ensayos, y entre sus traducciones literarias se cuentan títulos de Mario Praz, Simone de Beauvoir, Gaston Bachelard, Luigi Pirandello y Jules Supervielle, entre otros. De su prolífica obra se destacan títulos como La luz de esta memoria (1949), Palabra dada (1953), Cada uno en su noche (1960), Oidor andante (1972), Jardín de sílice (1980), Parvo reino (1984), Sueños de la constancia (1988), Procura de lo imposible (1998), Léxico de afinidades (1994), Donde vuela el camaleón (1996) y De plantas y animales: acercamientos literarios (2003).

Foto: Pepe Mateos (Agencia Télam).

Su poesía muestra una continua preocupación por el lenguaje y se inscribe en la tradición de las vanguardias históricas latinoamericanas, siempre atenta a la poesía esencialista e influida por las obras de Juan Ramón Jiménez y José Bergamín. Dicha poesía ha ido publicándose en libros, antologías y recopilaciones desde 1949, y los títulos publicados suman casi la treintena. Su gran producción poética, escrita en sus quince libros publicados, se encuentra compilada en Poesía reunida (2017).

En 2010, la Universidad de la República de Uruguay la nombró Doctora Honoris Causa. A lo largo de su carrera recibió numerosos premios, entre los que destacan el Premio Octavio Paz; el Alfonso Reyes; y el Reina Sofía. En 2016 se le concedió el XIII Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca, en 2017 el Max Jacob, y por último, en 2018, el Premio Cervantes.

En la última edición de la Feria del Libro realizada en abril de este año, Ida Vitale participó del Día de Uruguay y con gran lucidez recordó su amistad con María Elena Walsh: "Tuve la suerte de ser su amiga. Era un modelo de ser en el mundo. Y bueno, les tocó a ustedes. Pero bueno, ella era amiga. Estaba bastante en Uruguay y nos sentíamos muy felices. Era otro tipo de poesía pero quizás la más entrañable". También durante el mes de septiembre, la autora viajó a España para presentar la reedición de su libro Donde vuela el camaleón (1996). Allí compartió: "La gente que yo quería ver ya no está. El problema de tener 100 años es que no todos llegaron, extraño a mucha gente, pero en fin. Toda la gente a la que quise y murió, pero bueno eso nos pasa a todos, tenemos que asumirlo".

Fuentes: Ministerio de Cultura de la Nación.





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