viernes, 30 de junio de 2023 junio 30, 2023

"Decisión final"





En Estados Unidos, donde la tranquila ciudad de Crestwood, un grupo de amigos adolescentes, Emily, Adam, Sarah y Ozul, tenían una vida normal como cualquier adolescente. Todo empezó a cambiar cuando descubrieron un oscuro secreto agazapado en las sombras de su ciudad, era la existencia de vampiros. Al principio, estaban asustados y cautelosos, pero la curiosidad los llevó a zambullirse en el mundo de los vampiros y sin darse cuenta descubrieron una verdad sorprendente.

A medida que profundizaban en este mundo sobrenatural, estos amigos descubrieron que algunos vampiros no eran los seres malvados y sanguinarios que se pensaba. Fue así que conocieron a Adrianne, una vampira solitaria que había renunciado a su naturaleza depredadora y buscaba vivir en armonía con los humanos. Adrianne les mostró que los vampiros también tenían emociones, anhelos y luchas internas. 

La amistad entre los amigos se fue consolidando en tanto que se enfrentaban a situaciones peligrosas. Juntos, exploraron las antiguas leyendas y mitos relacionados a los clanes de los vampiros, descubriendo que hay diferentes tribus y facciones en la comunidad vampírica. Algunos de estos espectros buscaban la paz y la coexistencia, mientras que otros se aferraban a su sed de sangre y poder. Todo se volvió confuso cuando uno de los chicos del grupo, Ozul, fue mordido por uno de estos monstruos durante un encuentro con un clan hostil que buscaban ir dominando la ciudad, el grupo se enfrentó a una difícil decisión. Ozul se encontraba en una encrucijada, debía elegir entre asumir su nueva naturaleza o luchar contra su transformación. Esta situación puso a prueba la amistad y la lealtad de los chicos, ya que cada uno tenía opiniones y sentimientos encontrados.

En medio de la tensión y los conflictos internos, los amigos se dieron cuenta de que la verdadera lucha no era solo contra los vampiros, sino también contra la dualidad, entre el bien y el mal, presente en cada uno de ellos. Juntos, se enfrentaron a los espectros que amenazaban la paz y tenían en jaque a la ciudad y protegieron a Ozul de su inevitable transformación. La batalla final fue épica y llena de acción, se podían ver las habilidades de combate de los clanes, allí los amigos usaron su ingenio y habilidades adquiridas para enfrentarse a sus enemigos.

A medida que la lucha se intensificaba, se iban revelando secretos oscuros y se forjaron alianzas inesperadas. Todo culminó en un enfrentamiento emocional y decisivo, en donde los amigos demostraron su valentía y determinación para defender lo que estaban convencidos era correcto. Terminados los combates entre quienes querían la armonía y quienes buscaba el poder, todo era silencio y un escenario fantasmal.

Finalmente, Ozul tomó una decisión que sorprendió a todos. Mediante su transformación en un sucesor de Vlad Drácula, el grupo aprendió que las apariencias pueden ser engañosas y que la verdadera bondad y maldad no se definen por la naturaleza sobrenatural de alguien, sino por sus acciones y elecciones.


viernes, 23 de junio de 2023 junio 23, 2023

"La primera mestiza" Carmen Sánchez-Risco

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jueves, 22 de junio de 2023 junio 22, 2023

Abandonaron la literatura y se “mudaron” al arte visual

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PHILIPPE CLAUDEL “Pensar exige tiempo, y la literatura nos lo da”

 EUSEBIO VAL - PARÍS



Philippe Claudel (Dombasle-sur-Meurthe, 1962) ha publicado en castellano Fantasía alemana  (Salamandra), cinco relatos de exquisita factura y fondo desgarrador que tienen como común denominador traumas de la Alemania del siglo XX. El novelista y cineasta francés, que nació y vive en la región fronteriza de Lorena, explora el tema de la memoria, colectiva e individual. Cree que el lenguaje es hoy rehén de la velocidad y concibe la literatura como refugio para dar tiempo al pensamiento.


Al final del libro explica al lector que Alemania le atrae pero le da miedo, y que le sirve de espejo. ¿Qué quiere decir?

Pienso que se debe a mi origen geográfico. Nací en Lorena, cerca de la frontera alemana. Mi generación estuvo muy marcada por las tres guerras (la francoprusiana y las dos mundiales) que nos contaron nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Esos relatos familiares de guerras con un vecino poderoso y próximo, geográfica y culturalmente, pero que fue el principal enemigo en tres conflictos, me creó esa especie de fascinación y a la vez de repulsión hacia un pueblo con el que te sientes cercano y que, al mismo tiempo, ha marcado de modo trágico la historia de tu país y de tu familia.

¿Alemania es, pues, un territorio literariamente fértil?

Cuando hablo de espejo es una forma de decir que lo que pasó en Alemania puede pasar en otras partes, incluido mi propio país, por supuesto. Lo que choca del ejemplo alemán con el nazismo es que este acontecimiento espantoso sucedió en un país de cultura, de filosofía, de música. La misma lengua alemana produjo obras maestras y fue instrumento de Hitler. La lengua es neutra y a veces algunos la usan para someter, incitar al odio y llevar a la catástrofe. Soy un hombre esencialmente del siglo XX y que creyó en un momento dado que iríamos hacia una unidad europea total y definitiva, tras la caída del muro de Berlín y el hundimiento de la URSS. Hoy, lamentablemente, veo de nuevo una guerra en el territorio europeo, el surgimiento de regímenes totalitarios. Incluso en los países democráticos los partidos extremistas empiezan a tener cada vez más importancia, como aquí el Frente Nacional (ultraderecha) o La Francia Insumisa (izquierda radical).

¿Cómo ve su papel como escritor en este contexto?

Intento usar las palabras para volver a darles un sentido frente a situaciones en las que la palabra es demasiado rápida. Hoy nuestros líderes políticos, quienes toman la palabra, son un poco víctimas de la velocidad de reacción, acelerada por las redes sociales y los medios de comunicación, mientras que el pensamiento exige tiempo. La literatura es justamente el lugar donde puede darse el tiempo de pensar, de utilizar las palabras de manera quizás más reflexiva, más profunda, e invitar a los lectores a darse cuenta de que la elaboración de un pensamiento exige tiempo. Mis últimos libros, como el que acaba de aparecer en Francia, Crépuscule , tienen la apariencia de relatos, fábulas o cuentos que pasan en otras épocas, pero que fundamentalmente plantean cuestiones de hoy, en especial Crépuscule , que reflexiona sobre la fábrica de la verdad, cómo fabricar una verdad histórica. Desde hace unos años nos enfrentamos a una fábrica de contraverdades, con líderes como Trump, Bolsonaro o Putin. Yo, como novelista, no escribo tribunas, no adopto una posición pública, pero hago obras largas que exigen tiempo para ser producidas y leídas, de modo que las lectoras y lectores puedan tener también el tiempo de fabricar su pensamiento.

Peligro

“La noción de pueblo y de nación fue usada para llevar a los países al incendio”

Fantasía alemana trata sobre el peso de la memoria.

Lo que me interesa es intentar comprender cómo la memoria, la individual y la colectiva, actúa sobre nuestra vida, sobre nuestro trayecto vital, cómo nos afecta la historia, cómo los individuos se ven obligados adoptar una posición y definirse. Pero la historia no dura mucho tiempo, en todo caso la historia trágica, y la vida continúa. Se trata de ver cómo la memoria de esta historia trágica configurará los destinos humanos.

Usted habla de la incongruencia de la historia y el papel que las personas desempeñan, forzadas o por azar.

Sí, porque cuando se está en un momento tranquilo de la historia, la vida es en cierta manera simple. Por el contrario, cuando se tiene la mala suerte de vivir episodios feroces, entonces hay que definirse, como ser humano, como vecino, como ciudadano. Esa opción a menudo marca, también a ojos de los demás. Tu acto perdura y toma una dimensión de gran importancia. En los momentos de fractura de la historia, el hombre a menudo se ve ante responsabilidades que son a veces demasiado grandes para él, que lo sobrepasan y pueden aplastarlo.

¿Es escéptico sobre la idea nación, de pueblo, quizás por el contacto con la realidad de la guerra en su región?

Hoy la noción de nación tiene bastante importancia en algunos países de Europa. Mire cómo Putin se sirve de la noción de pueblo y de nación. Constato que en algunos países como el mío la noción de sociedad o de pueblo empieza a fracturarse ante reivindicaciones que son más bien corporativistas, individuales o comunitarias. Por ejemplo, es muy difícil para mí, hoy, definir lo que es el pueblo francés o la nación francesa. Me parece que estamos en una época de gran fracturación. Vivimos en una especie de mosaico. Es verdad que en un momento del siglo XX esa noción de pueblo y de nación sirvió a ciertas voces políticas para conducir a los países a la incandescencia, al incendio, a precipitarlos contra otras naciones.

Fuente: Nota recuperada de:

https://www.lavanguardia.com/cultura/20230621/9056480/pensar-exige-literatura-da.html

miércoles, 14 de junio de 2023 junio 14, 2023

La Diplomática


 Para quienes gustan de fims del género político, La Diplomática una serie con escasas escenas de acción, muestra a una embajadora de EEUU, en el Reino Unido, ante una situación de crisis internacional al ser atacado un portaaviones británico por parte de desconocidos y un matrimonio complicado con ex embajador.

Temporada 1

Capítulos 8




martes, 13 de junio de 2023 junio 13, 2023

La pobre Cleo

 


Ivi es una chica que vivía con su abuela, ella quería otra compañía, así que busco una gata, cachorra tricolor, ojos verdes, Cleo la llamó, a los meses Ivi decide viajar en busca de un futuro para sí, acá quedaron la abuela, sus padres y Cleo. Su abuela viejita falleció, sus papás no querían otra mascota, nadie la quería, no sabían que hacer con Cleo. Ivi se sentía muy culpable. Finalmente, sus padres tuvieron que llevarla a la casa. Todos aprendieron que los animales son seres libres, que deben estar en su hábitat con otros de su especie.


Buenos Aires en 100 palabras: ¡Presentá tu cuento!

 Hasta el 3 de julio continúa abierta la convocatoria del concurso literario presentado por la Fundación Plagio y la Gobernación de Santiago de Chile.



Impulso Cultural, la plataforma del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, participa de una edición especial de Buenos Aires en 100 palabras. El concurso literario organizado por la Fundación Plagio y el Gobierno de Santiago de Chile invita a escritores de todas las edades a presentar textos breves sobre la vida en Buenos Aires. La convocatoria a relatos con un máximo de 100 palabras permanece abierta hasta el 3 julio a las 20h. Los cuentos seleccionados por el jurado recibirán un reconocimiento: el Primer Premio es de 1000 dólares y también hay un Premio al Talento Joven para escritores menores de 10 años de 500 dólares. Se entregarán asimismo tres Menciones de Honor.

Buenos Aires en 100 palabras
Concurso de literatura breve
Convocatoria abierta hasta el 3 de julio a las 20h
Más información y postulaciones en buenosairesen100palabras.com
 

El concurso se realiza hace más de veinte años en la capital chilena, ha convocado cerca de un millón de cuentos originales y se ha expandido a otras regiones de Chile y ciudades del mundo, como Bogotá, Medellín y Budapest. En 2023 el evento desembarcó en Buenos Aires con su primera edición, en el marco de la Feria Internacional del Libro, donde Santiago de Chile fue la Ciudad Invitada de Honor.

Durante las tres semanas de la feria, en el Stand de la Ciudad se realizaron talleres de escritura presentados por Pase Cultural para incentivar la participación de los jóvenes, que estuvieron a cargo de escritores como Pamela Terlizzi Prina, Agustina Bazterrica, Luis Mey, Ignacio Molina y Carlos La Casa. También hubo una charla magistral de Claudia Piñeiro sobre la literatura y la ciudad.


Además, el concurso literario presenta una charla virtual con Dolores Reyes (autora de Cometierra), donde conversará sobre sus procesos creativos, su relación con la ciudad y dará consejos para escribir cuentos breves.

Charla virtual con Dolores Reyes
Lunes 26 de junio a las 19h

Anotate acá



lunes, 12 de junio de 2023 junio 12, 2023

La Casa de los eucaliptus Vto Episodio (ultimo)

 




Unos pocos días bastaron para que Julián y el contador tuvieran un panorama de la dificultad para conseguir ciertos documentos que exigía la entidad bancaria. Julián se contacta con Judith y le dice que deben reunirse de manera urgente ambos, pasó una hora y se reunieron en casa de la rubia. La reunión fue muy breve y contundente. Según las exigencias del banco y todo lo que el contador le exigía, era inviable hacer esa operación, pero Julián le ofreció a Judith una salida diferente. En principio debería presentar un solo documento, pero la operación debía de tipo relámpago, Judith debía conseguir una caja de ahorro o un CBU confiable, que sea descartable, y que él disponía de una información única. Julián le pregunto por Marco Antonio y como iba esa relación, mientras charlaba con su hermana, Julián percibió que no estaba todo bien entre el banquero y Judith, algo estaba pasando entre ellos, no sabía si se estaban distanciando o si habían peleado, pero su olfato no estaba tan equivocado.

Cerca de media mañana Judith va a la entidad bancaria, se dirigió a secretaría y pidió hablar con el gerente, éste la recibió, la hizo pasar a su despacho y comenzaron a conversar. Marco Antonio le ofreció un café, y le preguntó que ha estado pasando, que la notaba distante y cortante en su trato. Ella se disculpó, se podían ver algunas lágrimas en su rostro, incluso por su último encuentro y por la forma en que respondió, le dijo que el proyecto la tiene muy pasada de vueltas, pues necesita el dinero y que se está perdiendo esta oportunidad para iniciar ese negocio, que es muy importante para ella, también que después de mucho tiempo se había decidido y todo esto la tuvo muy nerviosa. Marco Antonio le preguntó como iba el armado de la carpeta, a lo que ella dijo que justamente hacía un rato habían terminado de hablar con su hermano y que hay documentos que no los pueden conseguir, pero que Julián quería hablar con él, que tiene algo para ofrecerle, Marco Antonio se mostró interesado. El gerente pensó por un rato y dijo, bueno, Por la noche paso por tu casa. Realmente Marco Antonio tenía en su interior sentimientos de amor, la verdad es que no quería discutir con ella, y Judith le interesaba como mujer, desde que la conoció pensó que era un mujerón. Judith se despide con beso amoroso y le dice que se verían a la noche, y se retira del banco.

Esa noche ambos se encontraron en casa de Judith, ella lo atendió muy amorosamente, más tarde se sumó Julián, allí compartieron unas pizzas con cerveza y conversaron de la propuesta del hermano de Judith, Julián le confiesa a Marco Antonio que disponía de una información, que en una cuenta de la provincia había mucho dinero en dólares y que estaba inmovilizada hacía como cuatro meses, desde el fallecimiento de un hombre de campo, puede ser dijo el gerente, la propuesta era simple, había que conseguir un solo documento y de allí transferir ese dinero a otra cuenta y repartirlo en tres, Marco Antonio pensó un rato y dijo es interesante, pronto me jubilaré y el haber mensual que cobraré no es acorde a la jerarquía que tengo, y comenzó a recordar todas las situaciones por las que tuvo que pasar para llegar a ese puesto, cuantas veces sus superiores le pedían favores que jamás reconocerían, y cómo lo habían usado en su trabajo, me interesa dijo, solo que debo averiguar algo mañana en el banco. Julián se levantó y les dijo bueno chicos me voy a descansar, saludó y se fue a su casa. Luego la pareja pasó a la sala contigua, Judith le sirvió más cerveza y después de un rato comenzaron a besarse y acariciarse. Hicieron el amor en ese sillón acompañados por música suave, pasaron un par de horas y Marco Antonio decidió terminar la noche en su casa, así que se dio una ducha, se despidió de Judith y se fue a su casa a descansar.

Al día siguiente, Marco Antonio ya en su trabajo, tomó los informes de tesorería y allí advirtió que la información de Julián era cierta, fue entonces que por medio de un mensaje al celular de Judith le dijo, tengo noticias frescas, la información de Julián es positiva.

En los días siguientes, las mañanas comenzaban con la rutina de la ciudad, Marco Antonio va a su trabajo y luego a su casa. Una mañana llegó al banco un Oficio Judicial, donde ordenaba el traspaso de los fondos de la cuenta número 137 de la tesorería de la provincia a una cuenta del banco Pagomás, a una sucursal de una ciudad pequeña distante a 55 kilómetros de la capital. Efectivamente el gerente ordenó el cumplimiento del oficio.

A la noche fue a visitar a Judith estuvieron comiendo una picada y allí le dice, hoy se hizo el traspaso de fondos a la cuenta del banco Pagomás. Terminaron de comer y él se fue a su casa. Judith inmediatamente le avisa a Julián y los tiempos comenzaron a correr. Julián al día siguiente se mudó a esa ciudad, en tanto Marco Antonio informó a casa central que a fin de mes renunciaría a su puesto por razones de salud de un familiar y Judith puso en venta su casa.

Pasan unos días y aparece un comprador que le ofrece unos pocos pesos por la vivienda, a lo que la rubia cierra trato, el comprador había realizado el mejor negocio de su vida por lo que había pagado esa casa. Llegado fin de mes Marco Antonio se despide de sus compañeros, éstos le hicieron un ágape al mediodía por tantos años juntos en el trabajo, ya que había renunciado a su puesto, en tanto Judith termina de cobrar la venta de su casa.

Ambos por separado se trasladaron a un hotel en un pueblo pegadito a la ciudad donde estaba Julián. Se reunieron los tres y Julián le preguntó de cuanto dinero fue la transferencia y Marco Antonio le dijo son dos millones de dólares, de los campos La Serrana y que Don Esteban había vendido dos meses antes de su ataque al corazón, y no tiene herederos, hasta mi último momento de trabajo, no se había presentado nadie a reclamar la herencia, eso iba a quedar al Estado anda a saber hasta cuándo.

En tanto Julián ya se había contactado para retirar los fondos de a poco, así fue que extraer ese dinero les llevo 3 meses y unas cuantas transferencias a otras cuentas en el exterior. Marco Antonio y Judith de fueron a vivir a un pequeño paraíso fiscal donde estarían bien seguros y Julián, solo Dios sabe dónde disfruta semejante cantidad de dinero. A los seis meses que Judith y Marco Antonio se fueron al exterior, la provincia requiere esos fondos para el pago de una deuda. Allí la sorpresa, algún juzgado había ordenado pasar esa fortuna a otra cuenta. Comienza la investigación policial, nadie podía entender como desapareció ese dinero, no pueden saber quién libró ese oficio que ordenó el traspaso de dinero a una cuenta de Pagomás, que ya fue cerrada, y de allí al exterior por su titular que no vive más en el país.




Gustavo

EL MUNDO PIERDE A UN GRAN PENSADOR

📸 Frédéric Stucin pour Libération


Alain Touraine, uno de los sociólogos más influyentes del siglo XX y pionero en el estudio de los movimientos sociales, falleció el jueves 8 junio en París, a los 97 años de edad.

Touraine deja un legado intelectual abrumador que ha dejado una profunda huella en el campo de las ciencias sociales.
Diversos colegas y admiradores han expresado sus condolencias por la partida de Alain Touraine. Edgar Morin, sociólogo y amigo cercano del fallecido, lo recordó con cariño y elogió su nobleza de carácter y contribuciones al pensamiento.
"Lamento a Alain Touraine, compañero de 70 años de vida, gran y perspicaz sociólogo de los movimientos sociales que introdujo la subjetividad humana en una ciencia que la ignoraba”.
"Qué amistad, qué fidelidad por 70 años, qué lealtad, qué generosidad, qué buen hacer, qué nobleza de carácter", expresó Morin.
El impacto intelectual de Alain Touraine fue significativo en el desarrollo de la sociología contemporánea. Sus estudios sobre los movimientos sociales, la sociedad postindustrial y la subjetividad humana abrieron nuevas perspectivas y enriquecieron el debate académico.
Sus obras, entre las que se destacan "La sociedad postindustrial" y "El retorno del actor", han sido ampliamente difundidas y estudiadas en todo el mundo, convirtiéndose en referentes fundamentales para comprender las transformaciones sociales y culturales de nuestro tiempo.
La partida de Alain Touraine deja un vacío en el ámbito académico y sociológico, pero su legado perdurará en las generaciones futuras. Sus ideas y perspectivas continúan siendo relevantes en la comprensión de los desafíos sociales contemporáneos.

domingo, 11 de junio de 2023 junio 11, 2023

La Casa de los eucaliptus IVto Episodio

 




Día lunes bien temprano la ciudad comienza a ponerse en marcha, no están exentos Julián y el contador que empiezan a trabajar para conseguir los documentos y dar arranque al armado de la carpeta. En el banco la mañana era infernal, como todos los lunes llenos de clientes y problemas por resolver, brotan los llamados permanentes a Marco Antonio con cuestiones a resolver de los distintos clientes. El día se pasó y Marco Antonio termina su horario de trabajo, regresa a su casa, no había tenido una comunicación con Judith, esto empezó a llamarle la atención, ¿Qué raro ni un mensaje pudo mandarme? este cuestionamiento lo puso un poco inquieto, por otro lado, también se sentía molesto por que podría haber llamado ella o haber mandado algún mensaje, “Hoy me tuvieron loco todo el día”, pensó. Por otro lado, en la casa de Judith tuvieron una reunión con Julián, a la que se sumó el contador, allí estuvieron hablando de los detalles de los documentos que debían conseguir, y de qué trabajo debía encargarse cada uno, respecto a la bendita carpeta para este crédito que iban a solicitar al banco. Por ahora el tema era sencillo, Julián tenía que conseguir los contactos para obtener los documentos, el contador se iba a encargar de recibirlos, verificarlos y ver si estaban en condiciones para que el banco los aprobase, en tanto Judith su preocupación era Marco Antonio, estaba comenzando a relacionarse más seguido con él y ya empezaron a tener algunas diferencias, el lunes había pasado completo y no habían cruzado un solo contacto entre ellos. La noche llegó y Marco Antonio le manda un mensaje a su teléfono “Hola Cómo estás Espero que te encuentres bien podrías haber mandado un mensajito, hoy tuve un día de locos. Que pases una buena noche”. Ese fue el mensaje que durante todo el día intercambiaron, lo irónico del mensaje empezó a molestar a Judith, ¿Qué le pasa a éste, está susceptible hoy, o está enojado? yo también tengo mis días pensó ofuscada. Era cerca de la medianoche y el bancario no podía pasar el mal trago que Judith fuera tan despreocupada con él, pues había tenido un día enloquecedor. Pero…y ¿si le pasó algo a ella y por eso no llamó?, no, se dijo, si algo malo hubiera ocurrido, ya lo sabría, pues es lo primero que uno se entera. Se dio una ducha, tomó un café con unas tostadas y su fue a dormir amargado.

Día martes amanece temprano, Marco Antonio se despereza en la cama, va a la cocina a desayunar algo, toma el celular, iba a enviarle un mensaje a Judith, pero no, que me mande ella primero si tiene interés en hablar conmigo, se dijo. Se fue al dormitorio, se vistió de traje como todos los días y se fue al banco. El martes pasó y fue el segundo día sin cruzar un mensaje entre ambos, cada hora que pasaba, acumulaba más y más broca Marco Antonio, “Es una desconsiderada” comenzó a pensar, “ni siquiera un mensaje, encima me clava el visto en el WhatsApp”, esta incomunicación estaba confundiendo y enloqueciendo cada vez más al gerente. Termina la jornada y volviendo a su casa, decide ir a lo de Judith a ver que pasa, es así que cambia el rumbo y se dirige a la casa de techo en dos aguas y color rojo furioso. Llega estaciona su auto a unos 30 metros de la entrada y permanece dentro del vehículo, observando, sentía una terrible curiosidad. La ansiedad pudo más, Marco Antonio sale de su auto y va a la casa de Judith, golpea la puerta y espera a ser atendido, un par de minutos y la puerta se abre, era la rubia:

-Hola, como estas le dice ella.

-Hola, responde él, ¿puedo pasar?

-Si, claro respondió Judith.

Termina de abrir la puerta y lo deja pasar a la casa. Marco Antonio, tenía una bronca en su interior, quería disimularla y la verdad, no le salía, se le notaba a una legua el enojo. Entra a la casa, saluda a Judith y pregunta:

-todo esta bien?

-si, responde ella, muy ocupada.

-que pasó, ni un llamado, ni un mensaje dijo él.

-haciendo cosas, vos tampoco mandaste mensaje.

-hace dos días que me están enloqueciendo en el trabajo, ni tiempo para ir al baño.

-y te la agarras conmigo?

-no me la agarro con nadie, me embola que no te preocupaste por nada, ni un mensaje, no digo que nos pongamos cargosos pero un mínimo de preocupación.

Marco Antonio, se sintió un estúpido, sentía bronca, celos y no sabía qué hacer con esos sentimientos suyos. Se disculpó, le dijo que estaba muy cansado y se fue a su casa a descansar. Una vez allá, se quedó pensando la liviandad del encuentro y lo poco preocupada que se la veía a ella, tal vez ya no esté interesada en mí pensó.

Gustavo

jueves, 8 de junio de 2023 junio 08, 2023

¿Cómo se hace un escritor?

 




Podcast El Espejo

 



miércoles, 7 de junio de 2023 junio 07, 2023

Los raros

 Paralela a la historia de los autores prolíficos, corren de manera subterránea los casos de escritores a los que les bastó con publicar apenas un libro –o incluso ninguno– para consagrarse. Especímenes únicos que parecen hacerse eco de la categórica sentencia de Nietzsche: “dí tu palabra, y rómpete”.




04-06-2023 01:11


La publicación de un libro suele estar rodeada de expectativas alrededor del reconocimiento en el oficio. Con la era digital, la crítica literaria parece una especie en extinción, mientras las posibilidades de darse a conocer se multiplican: los escritores se vuelven prolíficos y las dimensiones de los textos realimentan el circuito editorial y agregan otro motivo de posible admiración. Sin embargo, la literatura argentina ofrece un modelo antagónico: los escritores desinteresados de la difusión, los autores sin obra, a los que les alcanzó con publicar apenas un libro o incluso ninguno para consagrarse.

Se trata de escritores que se vuelven únicos a partir de libros rigurosamente extraordinarios. Su reconocimiento suele ser tardío o póstumo, está a cargo de otros autores o de grupos y se convierten entonces tanto en señal de identidad en el campo literario, como en prueba de las injusticias del ambiente editorial y de la crítica: Santiago Dabove reconocido por Borges, Bernardo Jobson reivindicado por Abelardo Castillo y Norberto Soares reeditado por Ricardo Piglia son ejemplos paradigmáticos.

Dabove (Morón, 1889-1951) publicó en vida el cuento “Ser polvo”, todavía su texto más conocido. Su inclusión en la Antología de la literatura fantástica (1940), de Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, lo adscribió a ese género. Pero los relatos, poemas y fragmentos en prosa compilados en su único libro, La muerte y su traje (1961), rechazan cualquier clasificación fuera de alguna influencia de Edgar Allan Poe.

Cada escritor tiene su leyenda. Dabove se reunía a filosofar con su hermano Julio César y con Macedonio Fernández, en Morón y en la confitería La Perla, de Once; según Borges, leyó al azar y escribió sin expectativas, obsesionado por la muerte. “Ser polvo” patentiza esa preocupación: el protagonista se hunde en la tierra después de caer de un caballo y al transformarse en una tuna encuentra “un modo de existir que tiene algo de grato” y parece superior a la existencia humana.

La muerte no es entonces una experiencia negativa para Dabove. Previo descarte de las creencias en un más allá, conduce a “una aceptación de la vida tal cual es” y afina el sentido del humor y una imaginación que lo lleva a delirar con huelgas de sepultureros, bosques embaldosados y catástrofes universales. En “Acotaciones sobre la muerte” reflexiona: “Me preguntaréis para que he escrito esto. No ayuda a vivir, su belleza es discutible. Contesto al punto: para preservar la vida. Conviene considerar dónde la ponemos, dónde la plantamos y en qué medida, entre tanta crueldad”.

Alfredo Novelli (Buenos Aires, 1931-2014) también estuvo vinculado periféricamente a escritores de la revista Sur y apenas publicó cuatro cuentos. La escritura fue una ocupación persistente, pero relegada a un segundo plano por su trayectoria académica como profesor de matemáticas en universidades de Italia y Argentina. Admirado por Silvina Ocampo (“yo no puedo escribir así”, en referencia a su extrema precisión y economía), en 2019 apareció la compilación Un ejemplar de prueba.

En este linaje, pocos tienen ganado su lugar como Antonio Porchia (Italia, 1885- Buenos Aires, 1968). Roger Caillois rescató una primera edición de sus Voces de la pila de libros descartados para reseñar en la redacción de Sur, lo tradujo al francés y cimentó su fama de sabio que renunciaba al mundo para observarlo mejor y convertía a sus lectores en iniciados.

Porchia se mantuvo indiferente a semejante repercusión y se mostró parco ante los admiradores. “Jamás digan que escribo aforismos –reclamó–. Me sentiría humillado”. Tampoco se reconoció como parte de la iglesia surrealista, pese a la bendición del papa André Breton (“El pensamiento más dúctil de expresión española es, para mí, el del argentino Antonio Porchia”, dijo).

Obrero manual, vinculado a publicaciones de izquierda en la juventud, Porchia solía construir sus textos en base a contrastes de opuestos, contradicción de ideas corrientes y deducciones fuera de la lógica, y reforzaba la sugestión y la impronta poética con reiteraciones de términos y cláusulas. El carácter elíptico de las Voces, su dispersión (una edición de 2017 publicada por Gárgola agregó 103 textos nunca recopilados) y el retraimiento del autor habilitaron la interpretación de prestigiosos exégetas, desde Borges hasta Roberto Juarroz. Pero el misterio continúa.

Secretos, locuaces y lúcidos. En junio de 1972, Norberto Soares publicó en Primera Plana una nota en la que hizo un llamado público para que “algún editor iluminado” se hiciera cargo de los poemas de La obsesión del espacio, de Ricardo Zelarayán. El autor, “una voz en el anonimato” según su artículo, alcanzó la consagración literaria sin publicar una sola línea. La gestión resultó además exitosa, ya que Corregidor recogió el guante y publicó el libro. Pero al intervenir de esta manera Soares quizá también hacía lo que esperaba para sus propios textos.

Soares (Buenos Aires, 1944-1999) es el autor de un celebrado libro de cuentos, Gente que baila (1993), y su figura cobra mayor relieve a partir del rescate de Piglia –lo reeditó en la Serie del Recienvenido– y de Black out (2016), donde María Moreno lo evoca junto con otro escritor único: Claudio Uriarte, autor de Almirante Cero (1992), descollante biografía y a la vez, ensayo en torno a Emilio Eduardo Massera y su época, desde el ungimiento como jefe de la Armada por mandato de Perón hasta la caída por el terrorismo de Estado.

Los escritores únicos no solo son importantes por lo que escriben –y no publican–, sino por lo que hacen escribir, según el prólogo de Piglia a Gente que baila: “Soares ayudó a muchos escritores en aquel tiempo y escribió asiduamente sobre ellos en las páginas culturales de los diarios y las revistas de la época. Osvaldo Lamborghini, Antonio Dal Masetto, Osvaldo Soriano, Luis Gusmán, entre otros, le deben mucho a su entusiasmo y sus amigos más cercanos –María Moreno, Jorge Di Paola, Miguel Briante– disfrutaban de su ironía ácida y de su resentida –o vengativa– generosidad”.

Soares representa, además, otro prototipo de larga raigambre en la vida intelectual: el genio oral, aquel que deslumbra a sus colegas y allegados con sus ideas y proyectos, pero que consuma su energía en ese acto o que desconoce por motivos insondables el aura de la palabra impresa. Sin embargo, el carácter extraordinario de su libro –“único en el sentido más preciso de la palabra”, dice Piglia, porque no se parece a nada y cumple con lo que exigía en sus críticas– provocó una reacción de incredulidad: tenía que haber una novela, otro libro de cuentos, una compilación de artículos periodísticos, el diario de la vida nocturna que testimoniaron memorias orales de la calle Corrientes. Pero no hubo, por lo menos hasta el momento.

Pariente cercano del raro, el escritor de libro único suele ser visto como una conexión inesperada con otras latitudes. Como si ubicaran a la literatura argentina en el mapa universal. Así como Soares pudo ser “nuestro Roberto Bazlen”, en alusión al crítico italiano y emblema del escritor sin obra conocida, Bernardo Jobson (Vera, Santa Fe, 1928-Buenos Aires, 1986) sería el Ring Langner de los barrios porteños. Un solo libro, El fideo más largo del mundo (1972), bastó para consagrarlo como maestro del cuento breve, observador ácido de la vida cotidiana y escritor digno de rescate por la supuesta falta de reconocimiento.

Piglia inscribe a Soares en una línea de “sabios secretos, genios orales, conversadores inimitables, autores sin obra, locuaces y lúcidos”. Menciona a Raúl Aníbal Pannunzio –escritor de libro único, con La política en la época científica. El señor y el siervo en la lógica de la historia (1971)-, a Raúl Sciarretta –igualmente, con un texto de aparición póstuma y titulado por añadidura Escritos provisorios (2000)– y Enrique Pezzoni, autor de El texto y sus voces (1986).

Autodidacta, Sciarretta (1922-1999) se constituyó en referente de la formación de intelectuales en el campo psi y de la filosofía durante los años 60. En un texto publicado ante su muerte, Roberto Harari lo definió como “maestro de los maestros del psicoanálisis” y subrayó su perfil de “cabal Sócrates porteño” por el desinterés en la difusión de su enseñanza: “su práctica teórica debe evaluarse por sus efectos en los discípulos, antes que, por ejemplo, en función de las inexistentes páginas que (casi) siempre se negó a escribir, pero que (casi) siempre prometió escribir”.

Enrique Pezzoni (1926-1989) también gozó del prestigio que otorga a los escritores el hecho de no publicar sus textos. Secretario de redacción de Sur, asesor de Sudamericana, traductor de Lolita de Vladimir Nabokov –la edición denunciada como obscena y perseguida judicialmente en 1959– y Moby Dick, de Hermann Melville, “fue una figura gravitante en la literatura argentina entre los años sesenta y fines de los ochenta, con un magisterio más personal que autoral, que puede rastrearse en sus discípulos: Jorge Panesi, y los más jóvenes Delfina Muschietti, Daniel Link y Annick Louis”, afirma Martín Prieto en Breve historia de la literatura argentina.

“El texto y sus voces, el único libro que Enrique Pe-zzoni publicara en su vida, es el lugar ideal para encontrarlo –anotó Luis Chitarroni en el prólogo a la reedición de 2009–. El sentido del pasado como recaudo de cierta vivacidad tradicional –Wilde, Arlt, Borges–, el sentido del presente como intensidad y proyección –Borges, Bioy, Marechal, Cortázar, Viñas–, la poesía –el poema– como operación extrema del lenguaje para conquistar esa franja que ensombrecen por igual la literatura y la vida. Encontrarlo: oír su voz”. Al fin de cuentas las huellas de los genios orales terminan impresas.

Entre el culto y el desconocimiento. “Las óperas primas son un género en sí mismo, quien las escribe no es todavía un escritor, aunque juegue a serlo en todos los cafés de la ciudad. Está por ser admitido –o no– en la cautiva serie incierta de los nuevos escritores”, afirmó Ricardo Piglia. En ese borde impreciso entre el culto de pocos lectores y el desconocimiento de los circuitos que median en la consagración literaria se instalaron novelas únicas como El traductor, de Salvador Benesdra, y El desierto y su semilla, de Jorge Barón Biza.

Las dos novelas se publicaron en 1998; las dos fueron costeadas por los interesados (un subsidio, en el caso de El traductor, ya que el autor se quitó la vida en enero de 1996); las dos se presentaron sin suerte al Premio Planeta de Novela, de lo que podría deducirse que los concursos literarios, “sistemas de censura invertida” según Fogwill, no son tan célebres por las libros que distinguen sino por las obras maestras que se pasan de largo.

Barón Biza (Córdoba, 1942-2001) fue además lo que se llama un autor tardío: un escritor que, según las convenciones del ambiente, se da a conocer fuera de tiempo, más tarde de lo que supuestamente corresponde. “Un escritor joven tiene todo el futuro por delante, el otro todo un pasado por detrás. En el mundo de los escritores la llegada tardía provoca a veces el miedo al silencio, al rechazo o a la indiferencia, lo que una persona de edad que se juega por primera vez no se puede bancar tanto, y más si es del interior. De hecho El desierto y su semilla pasó desapercibida al comienzo”, señala Christian Ferrer, autor de El inmoralista, ensayo sobre Raúl Barón Biza, padre de Jorge y responsable del drama –el atentado con ácido contra la madre, Clotilde Sabattini– a partir del cual se despliega la novela.

Benesdra y Barón Biza, cada uno a su modo, enlazaron sus historias con la historia del país y escribieron novelas ahora consagradas. Lo mejor de la literatura argentina contemporánea podría estar en la sucesión de obras únicas que integran junto con textos como Guerrilleros (1993), novela de Rubén Mira (1964), y Cera negra (2000), cuentos y único libro publicado en vida por Andrea Rabih (1967-2001). Desmesurados, inclasificables, extremos, ninguno necesitó escribir demasiado para volverse inolvidable.



Adelaida Gigli, la tragedia y las frases arriesgadas

O.A.

“Leer los cuentos de Adelaida Gigli puede generar el prejuicio de entenderlos sólo en la clave de su tragedia personal”, advirtió María Moreno. Se refirió al secuestro y la desaparición de María Adelaida Viñas, el 29 de agosto de 1976, y Lorenzo Ismael Viñas, el 26 de junio de 1980, los hijos que Gigli tuvo con David Viñas. Paralelas y solitarias, su único libro publicado en Argentina, reunió un conjunto de relatos escritos entre 1976 y 1986.

Gigli (Recanati, Italia, 1927- 2010) fue parte del grupo de la revista Contorno, con David e Ismael Viñas, León Rozitchner y Susana Fiorito, entre otros. Publicó cuentos y artículos en otras publicaciones de los años 50 y 60 como Centro, Las ciento y una, Ficción, Fichero y El grillo de papel; “La calidad del amor”, un poema fechado en 1968, apareció recién en 1999 en Diario de Poesía. Por entonces residía de nuevo en su pueblo natal, después de exiliarse en 1976.

Paralelas y solitarias contó con prólogos de Noé Jitrik –también miembro de Contorno– y Raúl Santana y fue también una especie de versión nacional de un libro publicado en Italia como Locas sueltas en país ajeno. Según su amigo Adrián Bravi, el libro fue una recopilación que Gigli armó en 1987 para presentar al Premio de Cuento de la Fundación Alfredo y Amalia Fortabat.

Gigli fue “una muchacha que decía frases arriesgadas y te las decía en la cara, como tirando bombas”, según Ismael Viñas, pero también capaz de entonaciones líricas, como en “La calidad del amor”, posiblemente un hilo suelto de una obra desconocida: “Yo, Adelaida, soy todas las cosas que haga/ que hice,/ Cuando me emborracho o me dejo hacer,/ cuando me olvido/ cuando me alejo,/ en fin, en todo momento/ tengo amigos.// Y cuando muera/ renacerán absolutas y masivas/ las existencias”.



El mejor de su género

O.A.

La narrativa policial en la Argentina tiene todavía una obra maestra desconocida: Chau papá, la única novela que publicó Juan Damonte), un coctel explosivo de delincuencia organizada, narcotráfico y violencia política ambientado en los años 70.

Nieto de Natalio Botana por parte materna, hermano de Copi (Raúl Damonte), Juan Damonte fue escritor al mismo tiempo que fotógrafo y traductor, entre otras obras, de Ensayos y perfiles, de Marcel Schwob, y de El cadáver, de la biología a la antropología, de Louis Vincent Thomas.

Carlos Tomassini, protagonista de Chau papá, pertenece a una familia mafiosa y tiene problemas con el consumo de cocaína y alcohol. Su misión, encontrar a un primo que integra una organización armada y está desaparecido, lo pone en contacto con el horror de la represión ilegal previo al terrorismo de Estado desatado en marzo de 1976.

Chau papá se publicó en México en 1995. Al año siguiente ganó el premio Dashiell Hammett en la Semana Negra de Gijón y con ese impulso fue traducida al alemán, al italiano y al francés, en la consagratoria Serie Noire de Gallimard. El suceso, sin embargo, apenas fue registrado en Argentina, donde la novela tuvo una edición con poco rebote en la colección Código Negro, en 2013. Esa obra maestra tuvo una continuación definitivamente perdida: Damonte olvidó la única copia en un taxi.


Fuente: perfil.com Nota recuperada de https://www.perfil.com/noticias/cultura/los-raros.phtml

La Casa de los eucaliptus IIIer Episodio

 



La ciudad comenzó a vestirse de promociones y ofertas por el día de la madre y los encuentros entre Marco Antonio y Judith fueron cada vez más frecuentes, a veces hasta tres veces por semana. Judith no dejaba pasar oportunidad para seducir a Marco Antonio, esto era algo que fascinaba al banquero y él retribuía de manera generosa, en una ocasión golpearon la puerta de la casa de Judith, era cerca de las 10 de la mañana, Marco Antonio se había escapado de su trabajo para ir a ver a Judith y darle una sorpresa. Judith desde el living de la casa alcanzó a ver que era el banquero quién llamaba, se acomoda su ropa interior, se pone una capa de encaje y abre la puerta, Marco Antonio ingresó a la casa, la saludó con un beso y en su mano tenía un pequeño paquete que obsequió a Judith, en ese momento el grado de exaltación de la rubia fue tal, que no pudo contener la ansiedad de ver de qué se trataba, Judith le agradeció el regalo con otro beso, lo abrazó  y lo apretó contra su cuerpo; Marco Antonio podía percibir cada centímetro del cuerpo de ella, las curvas; las zonas erógenas de Judith estaban afiebradas, abrió el obsequio rompiendo el papel y una caja aterciopelada, anticipaba la presencia de una joya en su interior, al abrir la caja un aplique de raso resaltaba un collar de oro blanco con una piedra engarzada, Judith explotó de alegría, lo tomó de la mano y con un andar sensual, lo llevó al dormitorio. Pasaron tres horas en un instante, casi que ni percibieron el paso del tiempo, Marco Antonio miró su reloj, dio un salto de la cama y se duchó rápidamente, debía volver al trabajo y la mañana se le escapó de las manos. Sale del baño, se vistió apresuradamente y se despidió con un beso, ya en el hall de entrada le dijo a Judith que la ama.

Marco Antonio ante la presencia de Judith se encontraba en una situación inmanejable, ya le resultaba difícil tener el dominio de las pasiones y el deseo de estar a cada momento con ella. Los encuentros siguen cada vez más y más prolongado en el tiempo cada uno, con cada visita aumentaban las pasiones de su relación, estas se volvieron más intensas, en ese dormitorio experimentaban e innovaban, y eso lo perdía a Marco Antonio, sacándolo de su eje y volviéndolo impulsivo.

El día domingo, en la soledad de su casa, Marco Antonio comenzó a reflexionar sobre su relación con Judith, la imagen de ella era algo cada vez más presente y más intenso en sus pensamientos, así es que comenzó a preguntarse si estaba bien que así fuera, si era correcto lo que estaban experimentando ambos, en ese momento vino a su memoria una oportunidad que se encontraron en Le Village para tomar algo, como siempre a las dieciocho horas, compartieron unos tragos y salieron del bar, subieron al auto de Marco Antonio, y fueron a pasear por la ciudad, de pronto tomó la autovía y se dirigió al Gran Lago, distante unos cuarenta kilómetros de la ciudad, las charlas de ambos, generalmente terminaban en risas, insinuaciones y caricias, al llegar al Gran Lago se ve un impresionante espejo de agua rodeado de montañas majestuosas, verdes, imponentes, las montañas más alejadas conservaban en su cumbre manchas blancas, eran resabios de hielo que se entremezclaban con el verde de las pasturas y éstas bajaban hasta el último rincón de sus valles, el sol poco a poco se iba escondiendo, rojo como enfurecido y su reflejo en el agua generaba contrastes de colores que invitaban a deleitarse en una cabaña y dejarse atrapar por tamaña naturaleza.

Ambos estaban absortos con el paisaje dentro del auto, con los asientos ligeramente reclinados, mirando esa postal natural desde un mirador que ofrecía la belleza del Gran Lago. Judith estaba exaltada, se fueron despertando paulatinamente sus pasionales instintos, por lo que comenzó un juego de caricias y besos hacia Marco Antonio que hacían más placentero el momento y Judith comienza a bajar perdiéndose en la cintura de él. La noche ya era una realidad y el banquero la invitó a pasar la noche juntos en una cabaña, a lo que Judith se negó, pues le dijo que al día siguiente debería comenzar a trabajar en el armado de la carpeta, siguieron conversando un rato más. Marco Antonio encendió el motor del auto y emprendió el regreso a la ciudad. Una vez en la casa de Judith, se despidieron con un beso y ella le dice que el encuentro fue intenso y maravilloso como cada vez que se ven. Marco Antonio le agradeció y le confesó que en cada uno de sus pensamientos ella está presente y que se siente enamorado de ella. Luego de esto Marco Antonio se fue.

Un ruido fuera de la casa hizo que Marco Antonio volviera en sí, sacándolo de sus recuerdos, en su fuero interno comenzó a asumir que estaba perdido por la encantadora personalidad y la belleza de Judith.

En otra parte de la ciudad Julián, el hermano de Judith, se reúne con un contador amigo y comenzaron a coordinar tareas y documentos a conseguir para el armado de la carpeta del crédito que gestionará Judith. Luego Julián fue a la casa de Judith y le explicó cómo se conseguirían lo documentos exigidos por el banco.

 Gustavo

7 de junio: Día del periodista

 El 7 de junio de 1810, el abogado, periodista, político, y partícipe de la Revolución de Mayo, Mariano Moreno, fundó el primer diario de la etapa independentista de Argentina: la Gazeta de Buenos Ayres

En Argentina deseamos un “feliz día” a todos los periodistas desde 1938, año en el que se desarrolló el Primer Congreso de Periodistas y se sentaron los primeros escritos del Estatuto Profesional (ley 12-908), que sería sancionada en 1944 por el Congreso Nacional. Aquella primera congregación de colegas, llevado a cabo en Córdoba, estableció que todos los 7 de junio se celebre el Día del Periodista, en homenaje al primer diario que funcionó en el país desde la etapa independentista.

El primer diario argentino

Fundada el 7 de junio de 1810, fecha en que se imprimió el primer ejemplar, la Gazeta de Buenos Ayres nació para ser un órgano de difusión de las ideas de la Primera Junta de Gobierno. Fue un periódico impreso en Buenos Aires desde ese día hasta 1821, y escribieron personalidades destacadas como Manuel Belgrano y Juan José Castelli.

En las primeras ediciones, Mariano Moreno, creador de la gaceta (una publicación periódica con noticias oficiales, políticas y culturales), se preguntaba en sus editoriales:

“¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península? Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal”.

El día que se “legisló” la Gazeta

Transcurridos siete días de aquel memorable 25 de Mayo de 1810, el primero de junio, la Junta dictó el decreto que disponía: “salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Aires”. Así se hizo y el 7 de junio ya estaba en la calle.

“Rara felicidad la de los tiempos en que es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”. El diario comenzaba con palabras de Cornelio Tácito, uno de los grandes historiadores del Imperio Romano.

Días después de la fundación, el 21 de junio, Mariano Moreno publicó un artículo “Sobre la libertad de escribir”. “Si se oponen restricciones al discurso, vegetará el espíritu como la materia; y el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento, harán la divisa de los pueblos, y causarán para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria”.

Gazeta y Biblioteca

En ese largo 1810, el periodista anunció el 13 de septiembre la creación de un nuevo órgano destinado a la difusión y democratización de las ideas, los pensamientos y el conocimiento: este fue la Biblioteca Nacional.

“Ha resuelto la Junta formar una biblioteca pública, en que se facilite a los amantes de las letras un recurso seguro para aumentar sus conocimientos...”. “Por fortuna tenemos libros bastantes para dar principio a una obra que crecerá en proporción del sucesivo engrandecimiento de este pueblo”.

7 frases de Mariano Moreno

  1. “Desengañémonos al fin que los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión, y a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y han autorizado el tiempo y la costumbre”.
  2. “La verdad, como la virtud tienen en sí mismas su más incontestable apología; a fuerza de discutirlas y ventilarlas aparecen en todo su esplendor y brillo: si se oponen restricciones al discurso, vegetará el espíritu como la materia y el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento, harán la divisa de los pueblos y causarán para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria”.
  3. “¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?... Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gazeta de Buenos Aires”.
    (Mariano Moreno, Gazeta de Buenos Ayres, 07 de Junio de 1810).
  4. “Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila”.
  5. “Felices tiempos aquellos en que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”.
  6. “Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía”.
  7.  “Un habitante de Buenos Aires ni ebrio ni dormido debe tener expresiones contra la libertad de su país”.

martes, 6 de junio de 2023 junio 06, 2023

La casa de los eucaliptus. IIdo Episodio

 





Octubre empezó con un día de calor donde la primavera parece estar quedando atrás, habían pasado unos días que Marco Antonio y Judith se habían conocido. Ya es hora de vernos nuevamente, pensó Judith, que había estado en esos días pensando que hacer, si llamar al teléfono de la tarjeta que le dio el gerente, pero no era muy apropiado y además no se vería muy bien, o se apersonaba bajo algún pretexto al banco. No dio más vueltas sobre el tema y tomo la determinación de llegarse a la sucursal del banco y buscar la manera de llegar a él.

Al día siguiente, Judith se preparó para ir al banco, tuvo que ser precisa en la forma de vestirse era condición excluyente, pues era menester captar la atención de Marco Antonio. Una blusa top con sus hombros descubiertos color negro con lunares blancos, pantalón acampanado blanco, una elegante cartera negra, un sombrero de canotier de paja, sandalias negras y bijouterie en dorado, rematado con un delicado perfume de CH, fue la vestimenta elegida, pues parecía ser lo ideal para esa mañana. Mientras tomaba un desayuno en su casa y revisaba sus mails, las noticias e Instagram, elucubraba que pretexto utilizaría para atraer a su presa.

La ciudad era un caos, parecía que todo el mundo decidió salir justo cuando empezaba a arreciar el calor, Judith pide un taxi y baja en la puerta del banco gerenciado por Marco Antonio. Ingresó de manera elegante en su caminar y sus modales refinados, un empleado le preguntó que necesitaba a lo que respondió su deseo de hablar con el gerente para un trámite importante, la acompañó a secretaría y luego de esperar unos minutos Marco Antonio la hizo pasar a su oficina. En un instante el bancario pensó en sorprenderla quizás con un beso, pero el sorprendido fue él, Judith lo saludó con un beso sugerente en la comisura de los labios, donde le quedó la estampa roja del labial de Judith y ese perfume floral que lo atrapaba, ella saca de su cartera un pañuelo de papel tisú y lo apoya en los labios de él, mientras Marco Antonio le toma la mano y se limpia suavemente. La elegancia y el buen gusto eran marca registrada en Judith.








Marco Antonio le ofrece una silla en el frente de su escritorio y le pregunta:

MA: Que placer recibirla, a qué se debe la visita.

Judith se sienta en el extremo delantero de la silla con sus piernas juntas y levemente recogidas, sus manos sostenían su cartera apoyada sobre sus piernas, se tomó el sombrero se lo saca y lo deja en la silla contigua.

Jud: Estoy viendo de tomar un crédito, me interesa un proyecto y estoy viendo cómo financiarlo.

MA: Que interesante, de qué se trata el proyecto, tal vez desde aquí podamos hacer algo con esa financiación.

Jud: Bueno, estoy tratando de participar como parte societaria en la compra de una parcela para trabajarla como feedlot para engorde.

MA: Bien, y de cuánto sería el financiamiento, hay que pensar en armar una carpeta con la propuesta, el plan de negocios, flujo de fondos y otros documentos que son exigencia de la entidad.

Jud: entiendo, en principio estaríamos hablando de unos 800.000

MA: ¿dólares?

Jud: si, dólares.

MA: ok, va a tener que mostrar una buena rentabilidad el negocio para que lo aprueben. Si no te molesta, podría ayudarte a armar esa carpeta.

Jud: la verdad… estaba esperando que me dijeras eso. Me fascina la idea

MA: perfecto, estoy seguro no será muy complicado y también tengo la seguridad que la pasaremos muy bien.

Jud: eso es un hecho garantizado. ¿Nos vemos en el bar del otro día, mañana a la tarde?

MA: si claro, tipo 18 horas estará perfecto.

Judith se colocó nuevamente el sombrero y se pone de pie, en eso Marco Antonio dio la vuelta a su escritorio y la despidió con un beso en su boca carmesí.

Al salir del banco, ni bien Judith puso un pie en la vereda, de la nada apareció Julián, su hermano, quién le preguntó que estaba haciendo en el banco, Judith se justificó muy rápidamente y comenzó a caminar.

Jul: en serio pregunto, ¿qué estás haciendo en el banco? inquirió con cierta curiosidad.

Jud: ya te dije, un trámite y a visitar un amigo.

Jul: ¿Qué amigo? Vos no tenés ningún amigo en el banco, ojo con lo que haces, no te metas en problemas.

Jud: tranquilo, si tengo un amigo, es el gerente y vine a visitarlo.

Llegó a la esquina y doblo dejando a su hermano con más intrigas que certezas.

En la tarde del día siguiente, una ansiedad se iba apoderando de Judith mientras se preparaba para ir al encuentro con Marco Antonio.





El bar Le Village, en pleno centro de la ciudad, era el lugar del encuentro, Marco Antonio llegó a las 18 horas, como habían quedado, ya había reservado una mesa para ambos. De pronto suena el celular del gerente, era un mensaje de Judith, que llegaría unos minutos atrasada, fueron los 15 minutos más largos para Marco Antonio, pero un soltero de su edad, con una imagen cuidada, ya tiene algo de aplomo en su temperamento por lo que supo controlar su ansiedad. Se abrió la puerta del bar, el ambiente perfumado en citrus suave, las luces levemente tenues, y la música tan suave que apenas se escuchaba el saxofón de George Michael, ingresa ella con su cabello rubio lacio, vestida con un traje blanco con sus solapas y puños en negro, debajo del saco se veía solo el leve bronceado en su pecho, zapatos negros, taco aguja y una hebilla cuadrada con piedras aplicadas, a su paso Judith dejaba una sutil estela de Yves Saint Laurent, sin más estridencias, sin retoques en su rostro, se mostraba en todo su esplendor, se aproximó a la mesa y Marco Antonio, deslumbrado la recibió con un beso y le ofreció una silla, llamó al mozo y Judith encargó un San Francisco con un toque de vodka y Marco Antonio un Martini seco, acompañado de algunos ingredientes, así comenzó una larga y placentera charla, risas, miradas y algunos besos en la boca. Marco Antonio estaba disfrutando el momento, en tanto a Judith se la veía alegre en la ocasión, pero por momentos algo calculadora.




La noche transcurrió, y el banquero acepta la invitación de Judith de ir a su casa, allí ella le ofrece una bebida, se dirigen a la sala contigua al living, allí tenía un gran televisor de plasma que ocupaba casi una pared y un poderoso equipo de audio, pone música suave y se recuestan en un confortable sillón de tres cuerpos, comienzan a acariciarse y a besarse y después de un rato se dirigen a la habitación para pasar el resto de la noche. Al día siguiente ya temprano, comenzó a salir el sol y el Marco Antonio se despertó, fue al baño se higienizó y mientras se estaba vistiendo se despidió con un beso para ir a su casa a cambiarse, ya que tenía que ir a trabajar al banco, antes de salir, le propuso a Judith verla de nuevo, los ojos rojos, las ojeras y las facciones de Marco Antonio reflejaban que había pasado una noche agitada, pero se lo veía feliz y con una sonrisa brillante, Judith era el único pensamiento que tenía mientras se dirigía a su casa y lo mismo ocurrió en su camino al banco.
Judith aún desnuda en su cama, tenía facciones de placer y felicidad en su rostro, pero a diferencia de otras experiencias vividas con sus amores, algo empezó a hacerse presente dentro de ella, más allá de la sensación de felicidad, comienza a pensar y teme que algo cambie sus sentimientos, claramente había disfrutado de esta relación con Marco Antonio, pensaba en él a cada rato, comenzó a sentir la necesidad de estar más cercana, más próxima, tenía necesidad de él, como si se estuviera enamorando.




Gustavo

domingo, 4 de junio de 2023 junio 04, 2023

La casa de los eucaliptus. Ier Episodio

Esa es la casa de los eucaliptus, la del barrio lleno de flores, esa casa bonita con su techo a dos aguas de color rojo furioso, pero algo excéntrica por dentro. 



Esa es la casa de los eucaliptus, la del barrio lleno de flores, esa casa bonita con su techo a dos aguas de color rojo furioso, pero algo excéntrica por dentro. Alguna vez leí una nota en el diario que decía que estaba en un país inventado, no señores, es esa y es aquí el lugar. Cierta vez se contaban historias de quien vivía allí, eran temas de amor y otros demonios y digo otros porque, según se sabe, la dueña era en sí un demonio amando, alguien que recibió el cobijo de sus brazos exclamó "es la que tiene sed, de amor y de amar". Lo cierto es que la ocasión dio para esa nota periodística de la que todo el mundo habló, su hermano Julián dijo, son cosas que no quiero saber, tengo la esperanza que esto se resuelva cuando ya no importe el hecho.

Era una casa hermosa con su techo rojo a dos aguas y una bella galería en su frente que invitaba a sentarse a disfrutar de las tardes apacibles de primavera, la brisa que te golpea el rostro y te acerca el aroma de los eucaliptus, mezclado con el de las flores que abundan en el barrio, margaritas, montoneras, gladiolos, eran parte del colorido de esa urbe. Por dentro la casa de Judith era confortable, sus muebles en algarrobo todo decorado en un estilo country, a la derecha disponía de una cómoda sala para disfrutar de una buena película o quizás escuchar esa música que tanto la deleitaba, los blues, como le gustaba escucharlo a todo volumen.

A Judith no se le conoce a una profesión, pero ella siempre vistió elegante con prendas a la vanguardia,  así fue que un día se dirigió al banco para realizar un trámite, al salir sintió en su garganta un deseo que con la complicidad de los aromas florales que habitaban en el aire, provocaron que cerrara sus ojos y en su interior se despertaron unas ganas de beber algo, por lo que decidió ir a tomar un café, comenzó a caminar y notó que una presencia empezaba a molestarla, siguió sus pasos hacia un bar cercano, tratando de no mostrar nerviosismo, o que esa presencia la estaba inquietando, en la esquina debió detenerse, pues el semáforo le indicaba que no podía cruzar, cuando cambió la luz de color cruzó la calle algo nerviosa, así que aprovechó una gran vidriera de un local en la esquina, justo a su frente para tratar de mirar quién la seguía, era un caballero alto, de cabello oscuro, elegantemente vestido que la seguía como atraído por las fragancias frutales del perfume de Judith, ella siguió su ruta al bar cercano, y cuando se da cuenta, el caballero ya la había alcanzado, ni bien estuvo a su par la miró y le dijo:

Marco Antonio:  buen día, vi que estaba en el banco, pudo hacer el trámite que necesitaba?

Judith: Buen día, respondió algo nerviosa, sí muchas gracias. 

M.A.: Perdón me llamo Marco Antonio, soy el gerente de la sucursal del banco.

J: Mucho gusto, yo soy Judith, la de la casa de los eucaliptus y techo rojo.

Así fue que Marco Antonio la invitó a Judith a compartir un café en el bar que estaba a media cuadra, 50 metros fueron suficientes para que el gerente bancario quedara prendado de la belleza de Judith, era perfecta, hasta su perfume era apropiado para el día y la personalidad femenina de ella. Llegaron al bar, el ambiente estaba inundado de perfume de café que combinaba con la exquisita fragancia femenina, suave pero persistente, en cambio Marco Antonio ese día vestido con un traje marrón tabaco, perfumaba el aire con una fragancia amaderada, que resaltaban la personalidad del gerente, la música suave, Marco Antonio con un giro de cabeza logró divisar una mesa desocupada y allí invitó a sentarse a quién acababa de ganarle el corazón. No se había sentido tan nervioso desde su adolescencia, hasta comenzó a sentir temor que Judith lo rechazara, fue un diálogo ameno, se podía observar que ambos estaban disfrutando del momento. De pronto Marco Antonio mira su reloj y nota el tiempo que había pasado, entonces le dice que debe volver a su trabajo, que quedó encantado con ella y que le gustaría volver a verla, mete su mano en el bolsillo interior del traje, toma una tarjeta personal y se la ofrece mientras le decía que si necesitaba algo no dudara en llamarlo, la tomó del brazo, le dio un beso en la mejilla y se retiró pensando mientras caminaba en la belleza de Judith, verdaderamente quedó atrapado en sus pensamientos, sintiendo algunos cosquilleos en su cuerpo. La esbelta rubia quedó pensativa pero fascinada de la personalidad de Marco Antonio, algo despertó en ella ese femenino deseo de posesión. No sabía cómo, pero debía pensar alguna estrategia para verlo de nuevo, ella lo sedujo y también se sintió incitada por las miradas de Marco Antonio.


Gustavo

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