Unos pocos días bastaron para que Julián y el contador tuvieran un panorama de la dificultad para conseguir ciertos documentos que exigía la entidad bancaria. Julián se contacta con Judith y le dice que deben reunirse de manera urgente ambos, pasó una hora y se reunieron en casa de la rubia. La reunión fue muy breve y contundente. Según las exigencias del banco y todo lo que el contador le exigía, era inviable hacer esa operación, pero Julián le ofreció a Judith una salida diferente. En principio debería presentar un solo documento, pero la operación debía de tipo relámpago, Judith debía conseguir una caja de ahorro o un CBU confiable, que sea descartable, y que él disponía de una información única. Julián le pregunto por Marco Antonio y como iba esa relación, mientras charlaba con su hermana, Julián percibió que no estaba todo bien entre el banquero y Judith, algo estaba pasando entre ellos, no sabía si se estaban distanciando o si habían peleado, pero su olfato no estaba tan equivocado.

Cerca de media mañana Judith va a la entidad bancaria, se dirigió a secretaría y pidió hablar con el gerente, éste la recibió, la hizo pasar a su despacho y comenzaron a conversar. Marco Antonio le ofreció un café, y le preguntó que ha estado pasando, que la notaba distante y cortante en su trato. Ella se disculpó, se podían ver algunas lágrimas en su rostro, incluso por su último encuentro y por la forma en que respondió, le dijo que el proyecto la tiene muy pasada de vueltas, pues necesita el dinero y que se está perdiendo esta oportunidad para iniciar ese negocio, que es muy importante para ella, también que después de mucho tiempo se había decidido y todo esto la tuvo muy nerviosa. Marco Antonio le preguntó como iba el armado de la carpeta, a lo que ella dijo que justamente hacía un rato habían terminado de hablar con su hermano y que hay documentos que no los pueden conseguir, pero que Julián quería hablar con él, que tiene algo para ofrecerle, Marco Antonio se mostró interesado. El gerente pensó por un rato y dijo, bueno, Por la noche paso por tu casa. Realmente Marco Antonio tenía en su interior sentimientos de amor, la verdad es que no quería discutir con ella, y Judith le interesaba como mujer, desde que la conoció pensó que era un mujerón. Judith se despide con beso amoroso y le dice que se verían a la noche, y se retira del banco.

Esa noche ambos se encontraron en casa de Judith, ella lo atendió muy amorosamente, más tarde se sumó Julián, allí compartieron unas pizzas con cerveza y conversaron de la propuesta del hermano de Judith, Julián le confiesa a Marco Antonio que disponía de una información, que en una cuenta de la provincia había mucho dinero en dólares y que estaba inmovilizada hacía como cuatro meses, desde el fallecimiento de un hombre de campo, puede ser dijo el gerente, la propuesta era simple, había que conseguir un solo documento y de allí transferir ese dinero a otra cuenta y repartirlo en tres, Marco Antonio pensó un rato y dijo es interesante, pronto me jubilaré y el haber mensual que cobraré no es acorde a la jerarquía que tengo, y comenzó a recordar todas las situaciones por las que tuvo que pasar para llegar a ese puesto, cuantas veces sus superiores le pedían favores que jamás reconocerían, y cómo lo habían usado en su trabajo, me interesa dijo, solo que debo averiguar algo mañana en el banco. Julián se levantó y les dijo bueno chicos me voy a descansar, saludó y se fue a su casa. Luego la pareja pasó a la sala contigua, Judith le sirvió más cerveza y después de un rato comenzaron a besarse y acariciarse. Hicieron el amor en ese sillón acompañados por música suave, pasaron un par de horas y Marco Antonio decidió terminar la noche en su casa, así que se dio una ducha, se despidió de Judith y se fue a su casa a descansar.

Al día siguiente, Marco Antonio ya en su trabajo, tomó los informes de tesorería y allí advirtió que la información de Julián era cierta, fue entonces que por medio de un mensaje al celular de Judith le dijo, tengo noticias frescas, la información de Julián es positiva.

En los días siguientes, las mañanas comenzaban con la rutina de la ciudad, Marco Antonio va a su trabajo y luego a su casa. Una mañana llegó al banco un Oficio Judicial, donde ordenaba el traspaso de los fondos de la cuenta número 137 de la tesorería de la provincia a una cuenta del banco Pagomás, a una sucursal de una ciudad pequeña distante a 55 kilómetros de la capital. Efectivamente el gerente ordenó el cumplimiento del oficio.

A la noche fue a visitar a Judith estuvieron comiendo una picada y allí le dice, hoy se hizo el traspaso de fondos a la cuenta del banco Pagomás. Terminaron de comer y él se fue a su casa. Judith inmediatamente le avisa a Julián y los tiempos comenzaron a correr. Julián al día siguiente se mudó a esa ciudad, en tanto Marco Antonio informó a casa central que a fin de mes renunciaría a su puesto por razones de salud de un familiar y Judith puso en venta su casa.

Pasan unos días y aparece un comprador que le ofrece unos pocos pesos por la vivienda, a lo que la rubia cierra trato, el comprador había realizado el mejor negocio de su vida por lo que había pagado esa casa. Llegado fin de mes Marco Antonio se despide de sus compañeros, éstos le hicieron un ágape al mediodía por tantos años juntos en el trabajo, ya que había renunciado a su puesto, en tanto Judith termina de cobrar la venta de su casa.

Ambos por separado se trasladaron a un hotel en un pueblo pegadito a la ciudad donde estaba Julián. Se reunieron los tres y Julián le preguntó de cuanto dinero fue la transferencia y Marco Antonio le dijo son dos millones de dólares, de los campos La Serrana y que Don Esteban había vendido dos meses antes de su ataque al corazón, y no tiene herederos, hasta mi último momento de trabajo, no se había presentado nadie a reclamar la herencia, eso iba a quedar al Estado anda a saber hasta cuándo.

En tanto Julián ya se había contactado para retirar los fondos de a poco, así fue que extraer ese dinero les llevo 3 meses y unas cuantas transferencias a otras cuentas en el exterior. Marco Antonio y Judith de fueron a vivir a un pequeño paraíso fiscal donde estarían bien seguros y Julián, solo Dios sabe dónde disfruta semejante cantidad de dinero. A los seis meses que Judith y Marco Antonio se fueron al exterior, la provincia requiere esos fondos para el pago de una deuda. Allí la sorpresa, algún juzgado había ordenado pasar esa fortuna a otra cuenta. Comienza la investigación policial, nadie podía entender como desapareció ese dinero, no pueden saber quién libró ese oficio que ordenó el traspaso de dinero a una cuenta de Pagomás, que ya fue cerrada, y de allí al exterior por su titular que no vive más en el país.




Gustavo