A veces a los hombres de armas, gente dura y sufrida, personas que han pasado por situaciones extremas, donde desde jóvenes aprenden a sentir en su cuero que cuando el peligro acecha, se acude a Dios y al Soldado. Cuando el peligro pasa, Dios es olvidado y el Soldado repudiado, decía que a pesar de ello, a  esta gente dura y sufrida le queda espacio en su mente y su corazón para pensar en un amigo.

Había terminado la guerra, la patrulla en retirada, un soldado pide permiso a su Capitán para volver al campo de batalla en busca de un amigo, se le niega el permiso: "Es inútil que vayas, está muerto" dijo el Capitán, el soldado desobedece la orden y va por su amigo, regresa con él en brazos, muerto.

- "Te lo dije, era inútil que fueras" increpó furioso. 

- No mi Capitán, no fue inútil, cuando llegué aún estaba con vida, y solamente dijo, "Sabía que ibas a venir¨.