Era una noche tormentosa, rayos, truenos, viento, la verdad
casi no pude dormir, cuando de repente suena el despertador, me siento en la
cama, molido del cansancio por no haber pegado un ojo en toda la noche, me
levanto y voy a baño a lavarme la cara, me paro frente a la pileta y miro al
espejo, la sorpresa hizo que abra más mis ojos, pues veía a otra persona, me
refregaba mis ojos pensando estoy soñando, pero no él estaba ahí, mirándome
como si hubiera bajado del cielo para hacerme pasar un macabro momento, o tal
vez darme un mensaje del más allá, si era él Freddie Mercury, la verdad me
costaba creer verme con bigotes y pelo oscuro, no soy así pensé, de pronto
comienza a hablarme, trato de entender acerco mi cara y casi pego el oído al
espejo tratando de escuchar.
-
Freddie Mercury: Hi, me dijo.
-
Yo: Hi, respondí.
-
FM: Do you…
-
Yo: No hablo inglés, le dije interrumpiéndolo.
-
FM: Ok, te hablo en español, me respondió.
-
Yo: Bueno respondí, me sentía cada vez más
confundido, mis ojos más grandes ya no podían abrirse, me resultaba una ilusión
estar hablando con Freddie Mercury o su imagen, los músculos de la cara estaban
tensionados, no sé cómo pude contestar a lo que escuchaba, el mentón me
temblaba.
-
FM: Tranquilo expresó, hasta la imagen se daba
cuenta de mi susto. Se que estás averiguando cosas de mí, quiero que sepas
algo, mi relación con Mary, era demasiado seria, pura y hermosa, Mary Austin es
el verdadero amor de mi vida.
-
Yo: Yo solo quiero hacer un podcast tuyo y de
Mary balbucee.
-
FM: Tómalo bien en serio, te repito Mary es el
amor de mi vida, como pareja viví los mejores seis años de mi vida, luego seguí
siendo feliz, pero sin ella a mi lado. En los sesenta, la gente no estaba
preparada para esta conversación, era todo blanco o negro, hoy es más fácil
decir que te pasa, que sentís, y aún nos falta madurar mucho para llegar a una
charla plena, sin prejuzgar. Mary me amaba,
me aceptó tal como soy, ella de antes que yo le confesara mi sexualidad lo
sabía, y me acepto así, amaba mi esencia, por eso no pretendía cambiarme, amaba
a éste Freddie, tanto que hasta discutíamos y me retaba muchas veces por que me
quería bien. Uno puede querer de muchas maneras, pero ella me quería bien.
-
Yo: Le hiciste una canción.
-
FM: Si, por eso le dediqué “Love of my live”,
mis otros novios me preguntaban porque no pueden ocupar ese lugar, Ella es todo
para mí. Mary salía con Brian May antes
de conocernos, cuando la vi quedé prendado con ella, no sabía que hacer, se lo
confesé a Brian, teníamos una hermosa amistad, le pedí permiso para invitarla a
salir y él no se opuso, todo fue muy rápido, iba a verla a su trabajo, me
llenaba de felicidad estar a su lado, pasaron varios meses y me animé a
invitarla, fue muy difícil para mí porque no sabía cómo iba a reaccionar ella,
sin embargo, aceptó y por suerte al poco tiempo ya estábamos viviendo juntos,
me acompañaba al estudio mientras grababa, o en esas interminables noches que
pasaba componiendo. Un día le propuse matrimonio y le regalé un anillo de jade,
no lo dudó, me dijo si inmediatamente, después no sé qué pasó, el tiempo se fue
y yo no concreté, ella hasta tenía un vestido que iba a comprar para ese
momento, algo me distraía por eso no cerré esa etapa, en realidad una pregunta
me atormentaba, este casamiento, ¿era justo para ella? Me lo preguntaba a cada
rato, me tranquilizaba que había aceptado casarse, pero sentía que no era
justo, no iba a ser feliz en toda su plenitud. Un día le dije, creo que soy
bisexual, me respondió no sos bisexual, sos gay. Allí se produjo algo mágico,
se terminó nuestra convivencia, pero nuestro amor se selló definitivamente,
ambos sabíamos que era el más puro amor y que podíamos hablar con una
sinceridad extrema.
-
Yo: Ella después se casó.
-
FM: Si, tuvo tres hijos, y soy padrino del
primero de ellos. Nada impidió nuestra relación, ni aún sus matrimonios, porque
se casó dos veces, ambos sabíamos que podíamos contar con el otro. Sólo te pido
que trates el tema con seriedad y respeto.
-
Yo: Si obvio, así va a ser, dije.
Luego siguió hablando, pero no ya escucho nada, trato de entender,
pero no, mojé mi cara entre sorprendido y con algo de miedo, estaba tomando
conciencia que lo había pasado, vuelvo a mirar y no estaba ahí, ahora era yo, miré
el resto del baño y nada, suspiré y trate de tranquilizarme un poco creyendo
que mi inconsciente me recordaba el trabajo de hoy, me sentí feliz, ahora más distendido,
sé que estará conforme con el podcast que tengo pensado hacer y eso me hace
sentir que será un trabajo genial, que trascenderá a todo lo que hice antes.
Gustavo




Guau
ResponderEliminar